Si para contestar eso tenés que abrir una planilla y hacer memoria, estás perdiendo plata. Agenda Focus planifica tu día y mide lo que hacés, y a fin de mes te dice las dos cosas.
Es un mercado partido al medio, y vos terminás con dos herramientas que no se hablan — o con ninguna, y una planilla que actualizás cuando te acordás.
Saben de tarifas y presupuestos, pero abrís el lunes a las ocho y no te dicen qué hacer. No planifican.
Te arman el día bloque por bloque, pero al terminar el mes no tenés idea de cuánto facturar. No saben de plata.
Agenda Focus vive justo en el medio: es la misma herramienta con la que planificás la mañana y con la que armás la factura.
Tocás un hueco de la grilla y ponés la tarea. Cada una va a un proyecto, y cada proyecto tiene su tarifa. La app te avisa si te estás cargando más horas de las que te quedan libres.
Cincuenta minutos de foco, diez de descanso. Mide lo que de verdad tardaste, no lo que creías que ibas a tardar. ¿Te olvidaste de arrancarlo? Al tildar la tarea se cuenta igual.
A fin de mes tenés las horas por cliente, el importe de cada uno y un informe en PDF listo para mandar. O un link de solo lectura, si el cliente prefiere mirarlo online.
La mayoría de las herramientas te muestran un total y listo. Nosotros te decimos de dónde sale cada hora: cuáles midió el reloj de punta a punta, cuáles se contaron al dar una tarea por terminada, y cuáles son estimaciones que no entran en el importe.
Suena a detalle hasta el día que un cliente te pregunta por qué le cobrás doce horas. Ahí es la diferencia entre tener una respuesta y no tenerla.
Porque partir el producto en tres planes para que el del medio parezca conveniente es un truco viejo. Acá tenés todo desde el primer día.
Cada uno con su cuenta. Escribinos y lo arreglamos: a partir de tres, hablamos.
Las herramientas que hacen bien las dos mitades andan entre 17 y 19 dólares — y ninguna incluye la parte de facturación.
Cada cuenta guarda lo suyo en su propia base, separada del resto. Podés descargarte todo en un archivo cuando quieras — incluso si dejás de pagar. Nada de lo que cargás se usa para otra cosa.
La agenda queda en pausa, no borrada. Todo lo que cargaste sigue ahí y vuelve tal cual apenas reactives. Y la descarga de tus datos sigue disponible igual.
Sí, y está pensada para eso: planificás en la computadora y durante el día la mirás en el teléfono. Se agrega a la pantalla de inicio como una app, sin pasar por ninguna tienda.
No. Si te olvidás de arrancar el reloj, al tildar la tarea se cuenta el tiempo que habías planificado, y podés corregirlo. El informe después aclara cuántas horas midió el reloj y cuántas no.
Sí. Son 14 días completos, con todo funcionando y sin datos de pago. Si no te sirve, no hacés nada y listo.
En dos días de uso ya vas a saber si te dice algo que hoy no sabés.
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